Informe semillero - Indicadores biométricos en industria

Introducción

En la actualidad, las organizaciones presentan la necesidad costante que conservar costos bajos, mantener los niveles de calidad, disminuir el desperdicio e incrementar la producción para alcanzar y sostener la competitividad (Bhuiyan 2006). Gran parte de esto puede hacerse a través de la implantación de la Mejora Continua (MC), definida como una cultura que se mantiene a largo plazo, que tiene especialmente en cuenta la eliminación de cualquier tipo de desperdicio en el sistema organizacional y que involucra a todo el personal mediante un trabajo participativo (Bhuiyan 2006, Liker 2004, Womack 2010, Imai 1986).

La implantación de la MC se puede considerar como un ejercicio dinámico y complejo en donde las organizaciones deben sortear una serie de barreras que impiden su aplicación efectiva (Ab Rahman 2010), incluso después de haber obtenido resultados exitosos al inicio de un esfuerzo de MC y al momento de tratar de desarrollarlos en otras áreas de la compañía (Dale 1997, Bateman 2002). Dentro de las barreras identificadas, se pone en evidencia aspectos como la falta de una mejor actitud de las personas en la importancia que tiene el conceptos como el orden, el gusto por el detalle y estandarización en lo procesos de mejoramiento continuo (Jaca 2014), la falta de comunicación, la brecha entre la alta dirección y los empleados, la falta de capacitación y concienciación por la importancia que tiene la MC entre el personal (Clegg 2010, Farris 2009, Kobayashi 2008, Gapp 2008, Ho 1999, Ho 1998), entre otros. Sin embargo, cualquier organización que decida iniciar el camino de la MC debe entender que se trata de algo más que intervenir un sistema o un proceso; se trata de generar un cambio cultural que se promueve mediante la particiación de todos los involucrados de una organización (Imai 1986, Hirano 1997, Hirano 2009). Sin el soporte de una cultura que haga énfasis en aspectos como el trabajo en equipo, el empoderamiento, la participación y el desarrollo de actitudes hacia la mejora continua no es posible lograr que las acciones de mejora perduren en el tiempo (Love 1999, Oakland 1995).

También es sabido que iniciativas como Kaizen, Justo a Tiempo (JIT) y Lean Manufacturing han surgido desde el mismo corazón de la empresa Toyota en Japón (Bhuiyan 2006)